China mantiene la entrada sin visado para españoles, con un tope de 30 días
China ha prorrogado su exención unilateral de visado para pasaportes españoles ordinarios hasta las 24:00 del 31 de diciembre de 2026. Se puede entrar sin trámite previo por turismo, negocios, visita a familiares o amigos, intercambios y tránsito, siempre que la estancia no pase de 30 días.
La prórroga es una buena noticia. El tope de 30 días es la letra pequeña, y es donde se está tropezando la gente.
Treinta días es un límite, no una orientación
La exención cubre estancias de hasta 30 días. Ni uno más. Quien vaya a quedarse más tiempo necesita el visado correspondiente tramitado antes de salir de España, y no hay forma de convertir la entrada sin visado en algo más largo una vez estás allí.
Esto, que parece obvio, no lo es tanto cuando el viaje es de trabajo. Una obra, una auditoría de fábrica o una instalación que se alarga dos semanas por causas normales convierte un viaje de 25 días en uno de 35, y a esas alturas ya no hay trámite que valga: hay una salida obligada y un problema.
Y hay una obligación que casi nadie conoce
Si te alojas en un domicilio particular en China continental —en casa de un amigo, de un familiar o en un apartamento alquilado entre particulares— tienes que inscribirte en la comisaría más cercana en un plazo de 24 horas desde la entrada. En zonas rurales, el plazo es de 72 horas.
En un hotel, el registro lo hace el establecimiento al entrar y no hay que hacer nada. Fuera del hotel, es cosa tuya.
Es un requisito real y se comprueba. Y es exactamente el tipo de detalle que no aparece en ninguna guía de viaje y sí en la puerta de salida.
Qué no cubre la exención
Aquí está la confusión más cara. Entrar sin visado no es entrar para cualquier cosa:
- No cubre trabajar en China. Un contrato de trabajo o una actividad remunerada exige su propio visado, con su documentación.
- No cubre estudiar más allá de una estancia corta de intercambio.
- No cubre residir. Vivir allí es otra categoría entera.
- No sirve para estancias de más de 30 días, aunque sean por el motivo permitido.
Ir a una feria, a una reunión o a firmar un contrato entra dentro de lo permitido. Ir a quedarse tres meses montando una línea de producción, no.
Lo que cambia si vas a trabajar allí
El visado de trabajo chino se apoya en documentación española que hay que preparar antes, y esa parte no depende de la embajada sino de ti: título universitario, antecedentes penales y certificados que llegan legalizados y traducidos, con la cadena completa y en el orden correcto.
Es el mismo esquema que en cualquier destino de trabajo: el visado es el final del camino, no el principio. Y es donde se pierden las semanas, porque la documentación se empieza a mover cuando ya hay fecha de incorporación.
Qué hacemos nosotros
Tramitamos los visados para China que la exención no cubre —trabajo, estudios, estancias largas— y preparamos la documentación que los acompaña: legalizaciones, apostillas y traducciones juradas, todo en la misma casa.
Y para el viaje corto de empresa hacemos algo menos vistoso pero igual de útil: revisar el calendario. Que las fechas del billete, los días de estancia autorizados y la duración real del trabajo previsto cuadren entre sí antes de que nadie compre nada.
Si tienes un viaje a China en el horizonte y no tienes claro de qué lado de la línea de los 30 días cae, pregúntanos. Es una consulta de cinco minutos y evita un problema de tres semanas.
Publicado por el Equipo Carisma World · Madrid, 5 de marzo de 2026. Empresa autorizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudí.
Empresa autorizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudí