El ESTA para viajar a Estados Unidos ya cuesta 40 dólares
La autorización electrónica que necesita un español para volar a Estados Unidos ha pasado de 21 a algo más de 40 dólares. La subida se aprobó en 2025 y quedó rematada con el ajuste por inflación que entró en vigor el 1 de enero de 2026: la tarifa vigente es de 40,27 dólares por persona.
Casi el doble, después de más de una década sin moverse. Y hay un par de detalles que salen más caros que la subida en sí.
Se paga por persona, sin excepciones
No hay descuento por edad, por familia ni por solicitar varias autorizaciones a la vez. Cada viajero presenta la suya y paga el importe completo, incluidos los menores.
Para una familia de cuatro, eso son unos 160 dólares solo en autorizaciones, antes de billetes y alojamiento. Merece la pena tenerlo en el presupuesto del viaje desde el principio, porque suele aparecer al final, cuando ya está todo comprado.
Qué es y qué no es
El ESTA es una autorización de viaje ligada a tu pasaporte, no un visado. Permite embarcar hacia Estados Unidos para estancias cortas de turismo o negocios dentro del programa de exención de visado.
Lo que no hace, y conviene saberlo:
- No garantiza la entrada. La decisión final la toma el agente en el control fronterizo, siempre.
- No sirve para trabajar ni para residir. Para eso hace falta un visado, que es otro trámite y otra liga.
- No cubre estancias largas. Pasado el límite del programa, el permiso no vale.
Una vez concedido, es válido dos años o hasta que caduque el pasaporte, lo que ocurra antes. Esa última parte es la que pilla a más gente: quien renueva el pasaporte deja sin efecto el ESTA que tenía, aunque le quedara un año largo por delante.
El error de calendario que se repite
Un ESTA aprobado no es para siempre, y el aviso de que ha caducado no llega a ningún sitio. No hay correo recordatorio ni mensaje de la aerolínea al comprar el billete.
La secuencia habitual es esta: se viajó a Nueva York hace dos años y medio, se da por hecho que «el ESTA ya lo tengo», y el problema aparece en el mostrador de facturación, donde la aerolínea no deja embarcar sin autorización válida.
Mirarlo con tiempo cuesta un minuto. Solucionarlo con la maleta facturada, no siempre se puede.
Y no es el único que ha subido
Estados Unidos no va solo en esto. El Reino Unido tiene anunciada la subida de la suya a 20 libras para abril, y Europa lleva años preparando el arranque de la propia. La tendencia es clara: los países que antes te dejaban aparecer con el pasaporte y ya, ahora quieren saber quién viene antes de que despegue el avión, y cobran por saberlo.
Lo hemos contado en detalle en el artículo sobre la ETA británica, que funciona con la misma lógica y con las mismas trampas de calendario.
Qué hacemos nosotros
Tramitamos la autorización para Estados Unidos revisada: comprobamos que los datos coincidan exactamente con el pasaporte antes de enviar nada, y verificamos la validez del documento para el viaje concreto.
Puede parecer poca cosa para un formulario, y sin embargo es donde se producen los problemas. Un apellido de menos, una fecha bailada o un número de pasaporte de un documento ya renovado dan lugar a una autorización que existe, que está pagada y que no sirve para la persona que va a viajar.
Si viajas con un grupo, o mandas a un equipo, lo llevamos como un solo expediente y con un solo calendario. Cuéntanos las fechas y nos ocupamos.
Publicado por el Equipo Carisma World · Madrid, 13 de enero de 2026. Empresa autorizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudí.
Empresa autorizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudí