India retira el impreso de llegada y aprieta las condiciones del visado electrónico
India ha retirado el formulario de desembarque que se rellenaba a bolígrafo en el avión y lo ha sustituido por una tarjeta de llegada electrónica. Es un cambio pequeño en apariencia y una fuente de nervios muy concreta: el viajero que llega sin ese trámite hecho se lo encuentra en el peor sitio, que es la cola de inmigración después de nueve horas de vuelo.
No es lo único que se ha movido. El visado electrónico indio sigue funcionando, pero con condiciones que conviene conocer antes de comprar nada.
Las tres cosas que hacen que lo rechacen
De lo que vemos y de lo que se publica, los rechazos casi nunca vienen del perfil del viajero. Vienen de la solicitud:
- Pedirlo con demasiada antelación. El visado electrónico indio tiene una ventana de solicitud. Presentarlo con más de un mes de margen no es ser previsor: es que te lo tumben.
- Pedirlo con demasiado poca. La aprobación suele tardar entre tres y cuatro días, y en temporada alta llega a cinco días hábiles. Pedirlo la víspera es jugársela.
- Entrar por donde no toca. El visado electrónico solo sirve para entrar por una lista cerrada de aeropuertos y puertos. Un vuelo con escala que aterriza en el aeropuerto equivocado invalida el permiso.
A eso se suma que hay varias categorías distintas de visado electrónico y que el precio cambia con la temporada. Elegir mal la categoría es otro rechazo, y las tasas no se devuelven.
Turismo no es lo mismo que negocio
La distinción importa más de lo que parece. Ir a una feria, cerrar un pedido, auditar un proveedor o supervisar una línea de producción no es turismo, aunque el viaje dure cuatro días y se duerma en un hotel.
La categoría de negocios pide documentación de respaldo: carta de la empresa española, invitación de la contraparte india, justificación del objeto del viaje. Y esa documentación, según el caso, tiene que ir legalizada y traducida.
Presentarse con un visado de turista a hacer negocio es de las pocas cosas que la frontera detecta sin esfuerzo, porque la pregunta la hacen ellos.
Lo que suele romperse en un expediente indio
Cuando el viaje es de empresa, lo que se atasca no es el visado sino lo que va detrás: el certificado del registro mercantil, el poder del firmante, el título del técnico que va a instalar la máquina. Documentos españoles que en India no valen nada hasta que llevan su apostilla y su traducción.
Ese es nuestro trabajo. Mándanos la lista de lo que te piden y te decimos qué necesita legalización, qué necesita traducción jurada y cuánto tarda cada cosa.
Publicado por el Equipo Carisma World · Madrid, 5 de agosto de 2026. Empresa autorizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudí.
Empresa autorizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Arabia Saudí